sábado, 30 de junio de 2012

La Canción del Linyera

Intérprete: Antonio Tormo



Trotamundo sublime,
hermano de gaviota, suerte de caracol.
Cegado por mil soles, besado por mil vientos,
de andar triste y cansino, cual marcha de reloj.

Cuando se asoma alegre el sol
sobre los campos del Talar,
junto a las vías, van los linyeras.
Llevando como el caracol
la casa a cuestas y al azar,
van los linyeras, todos los días.
Ellos no saben de dolor
y en cada boca hay un cantar
y a gritos dicen sus alegrías.
Indiferentes al amor
y en el eterno trajinar,
ellos deshechan melancolías.
Cuando se asoma alegre el sol
sobre los campos del Talar,
junto a las vías, van los linyeras.
Y al pasar, se oye a un peón
entonar esta canción: Linyera soy,
corro el mundo y no sé adonde voy.
Linyera soy,
lo que gano lo gasto o lo doy.
No se llorar,
ni en la vida deseo triunfar.
No tengo norte, no tengo guía,
para mí todo es igual.

El día que te encuentre tirado en un camino,
dormido para siempre, mudo tu corazón,
unas guedejas rubias y una magnolia seca,
de tu andar errabundo dirá la sinrazón.
De una paisanita, trotamundo ¡salve! te bendecirá.
Y al alba, poeta, sonará en la noche
la agreste siringa de algún cañadón,
cantando la estrofa que en los
polvorientos caminos pampeanos,
tu loca quimera, silente grabó.

Linyera soy,
corro el mundo y no sé adonde voy.
Linyera soy,
lo que gano lo gasto o lo doy.
No se llorar,
ni en la vida deseo triunfar.
No tengo norte, no tengo guía,
para mí todo es igual.

2 comentarios:

Ester Lina dijo...

Hermoso! Mi mamá lo cantaba...

Luis Quijote dijo...

En casa era "mi viejo".
¡Que pequeños éramos!
Gracias por pasar, Ester.
Beso.